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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Exposición retrospectiva de Andrés de Santa María en el MamBo

(Dar click sobre la imagen para ver la exposición en 360)
Andrés de Santa María
Los años colombianos: 1893-1911
Andrés de Santa María fue el primer artista moderno de Colombia y posiblemente el pintor más enigmático, incomprendido y mitificado del siglo XX. Aunque algunos historiadores han afirmado que su presencia fue efímera, que su obra nada tuvo que ver con el país y que no dejó seguidores, lo cierto es que sus estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá recordarían largamente sus enseñanzas (como algunas de sus obras testimonian), allanando el camino para la construcción de una nueva sensibilidad y la instalación de una modernidad plena.
Santa María, nacido en Bogotá en 1860 y perteneciente a una rica y cosmopolita familia local, partió a Inglaterra a la edad de dos años con sus padres y hermanos. Luego de estudiar en la Escuela de Bellas Artes de París y con el bagaje europeo a cuestas, regresó a Colombia en 1893 en compañía de su esposa, su prima-hermana Amalia Bidwell Hurtado, con la intención de construir su hogar, criar sus hijos, arreglar negocios familiares (agropecuarios, industriales y bancarios) y dedicarse a la enseñanza de pintura en la recién creada Cátedra de Paisaje de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. Allí entró a reemplazar al fallecido profesor español Luis de Llanos, y en donde compartió docencia con el también español Enrique Recio y Gil, de quienes podremos apreciar algunas de sus pinturas.
Durante esta primera etapa en Colombia (1893-1901), Santa María introdujo los avances de la pintura impresionista: pincelada pastosa, rapidez en la ejecución, colores puros, pintura al aire libre, bordes inacabados, aspecto abocetado, el reflejo de la luz a diferentes momentos del día y la preocupación pictórica por la vida íntima, tematizando su propio entorno doméstico, algo sin precedentes en la pintura local. Estas influencias ayudan a explicar que haya representado repetidamente a su esposa, hijos, sobrinos, primos y amigos más cercanos, cada cuadro con tres o cuatro versiones. La preocupación por “lo íntimo”, persistiría larga y poderosamente en las obras de su amigo, el artista Fídolo González Camargo.
En Santa María, la posición acomodada y las conexiones sociales fueron dos factores que le permitieron explorar libremente la pintura, sin preocuparse por la recepción crítica de su obra o sin corresponder al gusto santafereño predominante. Por ello, conservó para sí la mayoría de sus obras colombianas: no vendió o regaló más de quince obras. Sus enseñanzas influyeron sobre algunos de sus contemporáneos y sucedáneos, como Roberto Páramo, Eugenio Peña, Eugenio Zerda, Domingo Moreno Otero y Francisco Antonio Cano, quien no sólo dibujó un retrato de Santa María, sino que lo recordó amablemente en una entrevista tardía, y seguiría algunas de sus lecciones en dos de sus obras cumbres: Crepúsculo (1912) y La voluptuosidad del mar (1924), incluidas en la exposición.
Santa María pasó unas largas vacaciones en Europa (1901-1904) y regresó para ser nombrado director de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, cargo que desempeñó hasta 1911. Durante sus vacaciones en el Viejo Mundo, su pintura se contagió del simbolismo, el fauvismo, el postimpresionismo y el expresionismo de París, Londres y Bruselas. Sin embargo, a su regreso a Colombia, estas influencias no fueron trasportadas literalmente (“europeizando” el arte colombiano), por el contrario, fueron transformadas por el universo local, una altiplanicie fría y solitaria de ambientes domésticos oscuros, cortinajes pesados, abolengos extintos, cacicazgos conservadores y referencias hispánicas. La preocupación por la naturaleza, con sus representaciones de paisajes terrestres y lacustres, solitaria o con animales, se inició durante su permanencia en el país y se mantuvo largamente durante sus años belgas (1912-1945). Incluso, el artista prefería los marcos de manufactura colonial neogranadina para enmarcar sus pinturas. Santa María partió de Colombia en 1911, país al que nunca más regresó, y se estableció con su familia en Bruselas (Bélgica) hasta su fallecimiento en 1945.
La exposición Andrés de Santa María: los años colombianos, 1893-1911, revisará los años de permanencia del artista en el país, su preocupación por la naturaleza y la vida íntima, su influencia (explícita o tácita) sobre otros pintores de la época y la forma en que Colombia influyó en su obra posterior en Bélgica. Así mismo, la exposición contará con la participación de cuatro artistas contemporáneos, invitados a intervenir el espacio del Museo; ellos pondrán en diálogo las preocupaciones del arte de nuestro tiempo con las inquietudes de Santa María y su época: José Luis Bongore (Málaga-España, 1979), Nicolás Gómez Echeverri (Bogotá, 1984), Andrés Orjuela (Bogotá, 1985) y Andrés Matías Pinilla (Bogotá, 1988). Esta exposición ha sido producto de un premio concedido por la I Convocatoria de Proyectos de Curaduría del Museo de Arte Moderno de Bogotá, que cuenta con el apoyo de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y la Alcaldía Mayor. El libro, que recogerá una larga investigación de cuatro años, saldrá próximamente bajo los auspicios de la Fundación Proyecto Bachué.

Halim Badawi
Curador de la exposición.


Licencia de Creative Commons
360 Los años colombianos 1893-1511 by Álvaro Casanova is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en arte.uniandes.edu.co

sábado, 12 de mayo de 2012

Los artefactos no tienen politica

¿Tienen política los artefactos? Es una pregunta clave que hace Langdon Winner profesor de Ciencia Política radicado en Nueva York desde 1990, entre cuyos intereses estan la filosofía de la tecnología, la cultura popular norteamericana y las teorías de la sostenibilidad, es conocido por sus artículos y libros sobre ciencia, tecnología y sociedad, además ha trabajado durante varios años en la revista Rolling Stone. Winner se preocupa sobre cómo las personas de hoy se inquietan por la ciencia y la tecnología, a tal punto que en momentos específicos han transformado estructuras sociales determinantes en la sociedad moderna. Vivimos en un mundo absolutamente determinado por la tecnología; Por tal razón la forma como vivimos, vemos, aspiramos, disfrutamos tiene que ver con nuestra relación con las máquinas. Cabe agregar que, la supervivencia de la raza humana ha dependido de su habilidad para hacer frente al entorno natural , los pueblos prehistóricos desarrollaron impresionantes tecnologías para satisfacer las necesidades de la vida. Por ello, desde el Renacimiento hasta el presente es evidente que las máquinas con la aparición de los grandes relojes en las Catedrales, la idea de la Filosofía Mecánica de pensar la naturaleza como una máquina, así como todo el auge de la Mecanización, han sido parte crucial para comprender el mundo social.
Ahora bien, existe una relación inseparable entre la historia tecnológica y la historia política de las sociedades desarrolladas puesto que afectan la distribución relativa del poder, la autoridad y el privilegio del uso de los artefactos, por este motivo, el objeto de este ensayo es mostrar cómo se crea un problema alrededor del uso de la tecnología debido a que afecta directamente la cultura material de una comunidad, pues si bien son las personas quienes tienen cualidades políticas, ha existido siempre la seductora idea que las máquinas, las estructuras y los sistemas puedan catalogarse de políticos pues son formas específicos de autoridad.
Inicialmente los artefactos tienen formas que toman fuerzas sociales y que moldean la sociedad, según lo planteado por Winner: “la tecnología se desarrolla como resultado de una dinámica interna (…) que moldea la sociedad para que ésta se ajuste a sus patrones ” (Winner, 1999). Es decir que en lugar de quedarse en modelos sobre la política de los colectivos sociales, políticas burocráticas, modelos marxistas de luchas de clases, se debería tomar como punto de partida a los artefactos técnicos, donde el diseño se convierta en una forma para que los entienda una comunidad.
Por lo anterior, el que considere que los artefactos no tienen política está equivocado. Por consiguiente lo que importa es la tecnología en sí misma y no tanto el sistema social o económico en el cual está incluida, esto puede verse en los fenómenos técnicos y productivos, que plantean la existencia de una relación directa entre la producción de los objetos y su manufactura, en palabras de Tomas Maldonado, “la técnica está presente tanto en la ejecución de los productos súper estructurales, como en la de los productos estructurales ” (Maldonado, 1977) esto quiere decir que cualquier producto creado por la mano del hombre es un artefacto y en consecuencia se considera a todo artefacto como parte de la cultura material. Lo que en otro orden de cosas serían los presupuestos históricos del denominado diseño industrial los que empiezan a discernir entre lo práctico y lo teórico, lo técnico y lo científico, así entonces los productos cambian su forma según lo indiquen las necesidades de una comunidad. Lo que en palabras de Winner es el carácter político humano el que permea la tecnología y por tanto según el mismo Winner “esta máxima, es la premisa central de una teoría que puede llamarse la Determinación Social de la tecnología –que- tiene evidentemente toda la razón ” (Winner, 1999). Es decir que las prácticas que están detrás del ejercicio del poder, que son consecuencia de la tecnología y muestran como se producen los cambios en la vida social van evolucionando través de la historia. Por lo tanto emergen sujetos o grupos sociales en la práctica que tienen autoridad sobre otros; Según Michel Foucault: “en una sociedad como la nuestra, múltiples relaciones de poder atraviesan, caracterizan, constituyen el cuerpo social ” (Foucault, 1999). Esto implica que una actitud de deconstrucción es inminente y no estamos obligados a seguir una cadena de hechos que parecen naturales, por eso la Revolución China sería un fracaso en el Siglo XIX ya que se puso de relieve que “la práctica es superior al conocimiento ” (Tse-Tung, 1974). Por ello las categorías sociales representan proyecciones sobre el mundo natural. De tal manera que la clasificación de las cosas reproduce un orden social que podemos cambiar. De tal modo la libertad, la justicia y la igualdad de ninguna manera podrían neutralizarse con un discurso escueto, porque es importante ver como se piensa la justificación del uso de las tecnologías; que las personas ponen a su disposición. Sin embargo esto quiere decir que si bien algunas tecnologías son inherentemente políticas eso equivaldría a decir que ciertas razones de necesidad práctica ampliamente aceptadas tienden a empequeñecer otras clases de formas morales o políticas .
Entonces si lo que le da sentido a las palabras es su uso, podríamos desarrollar mediante un juego colectivo con las mismas reglas, llegar a pensar que verdaderamente el sentido a los artefactos o a los sistemas tecnológicos -lo que los hace reales- se lo da su uso, es decir, ya que éstos han modificado significativamente el ejercicio del poder, pretender que los objetos tengan roles activos en la sociedad. Ir más allá de este hecho obvio y discutir que ciertas tecnologías en sí mismas poseen propiedades políticas parece a primera vista, completamente equivocado, como sabemos las personas tienen política, no las cosas, y los roles implicarían entonces escrutar todas las variedades de la vida social para establecer una sociedad justa donde las cosas se relacionan con nosotros y pueden ser catalogadas como verdaderas o falsas, buenas o malas.
Tal como lo plantea Mauricio Nieto: “el Positivismo Lógico y los miembros del Círculo de Viena, agotaron sus esfuerzos por encontrar un criterio que de una vez y para siempre permitiera reconocer el conocimiento genuinamente científico” (Nieto, 2009). Es decir que se puede dividir la forma en que la tecnología se presenta en la historia, la primera es la autoritaria, centrada en el sistema e inmensamente poderosa pero inestable, la otra centrada en el hombre, relativamente débil pero inventiva y durable, que a su vez es la que refleja los intereses del industrialismo. De modo similar ocurre con el funcionalismo y el diseño industrial que se encarga de la proyectacción de nuevos productos pero sin olvidar que el área de intervención del diseño industrial sigue siendo la relativa al proceso formativo de los objetos como elementos estructurantes del ambiente humano, en el cual la materialidad en la realidad del mundo industrializado es imperante.
Para finalizar, no existe ninguna posibilidad de entender cómo funciona la sociedad moderna si no se piensa que la tecnología, las máquinas, los aparatos, los sistemas de transporte, las comunicaciones, la medicina, son parte de nuestra forma de vida de manera inmutable. Así pues las fábricas, los automóviles, el teléfono, la radio, la televisión, los programas espaciales y el poder nuclear han sido fuerzas democratizantes y liberadoras. Lo que hizo la ciencia y la industria fue la mejor garantía de democracia, libertad y justicia social. Es una manera de mitificar la habilidad humana en la búsqueda de las verdaderas fuentes, las fuentes humanas de libertad, justicia e igualdad .

*Ensayo escrito para la clase Historia de la Ciencia en la Universidad de los Andes.

viernes, 3 de junio de 2011

Super Billegas


La familia se agrandó con la llegada de este nuevo SUPER BILLEGAS, que llegó para que todos regalen en éste día del padre.
Y para completar, este sábado y domingo estarán en un nuevo mercadillo de diseño al estilo de Las Puertas del Cielo, llamado UEPPA en A Seis Manos aquí en Bogotá en donde también encontrará otros productos de diseño.
BILLEGAS es una colección de alcancías para billetes, que, en forma de personajes le ayudarán su hábito y su experiencia al ahorrar, ahorre con BILLEGAS! en billetes rinde más!
Visite su pagina. Billegas con B de Billete acá.

lunes, 18 de abril de 2011

La Historia de Billegas por Santiago De Francisco

¿Quién no ha llenado o tratado de llenar una alcancía a punta de monedas?
Y ¿monedas de $500? Generalmente las personas decidimos empezar una alcancía porque queremos realizar o cumplir algún deseo, viajar, comprar algo, etc… Pues bueno, la historia de BILLEGAS no es la excepción. Hace unos meses, con mi novia (Alejandra), decidimos empezar a llenar una alcancía, decíamos que con la plata que recogiéramos nos iríamos de viaje a algún lugar. El primer destino era Europa, pero mientras pasaba el tiempo, y el marranito parecía no llenarse (y teniendo en cuenta que ya habíamos decidido la fecha del viaje) empezamos a bajar las expectativas del destino, pensamos en Buenos Aires y finalmente algún destino nacional. Conseguir monedas de $500 se volvía más complicado, en los buses ya no daban monedas, en las tiendas siempre nos decían que ya no tenían, en fin.
Finalmente llegó el día de abrir la alcancía pero para sorpresa mía nuestro marranito, el cual habíamos decorado y bautizado, no debía llevar ni la mitad de lleno. Sin embargo ya llevábamos un buen tiempo recolectando las monedas y queríamos abrir ya, lo que considerábamos nuestros ahorros de aproximadamente un año. Para celebrar este evento, habíamos decidido comprar una nueva alcancía, marranito, el cual decoraríamos y bautizaríamos de la misma forma que el anterior. La desilusión fue tal, que nos quedamos mudos, creo que con la plata que habíamos recogido no nos alcanzaba para un pasaje a melgar. Personalmente yo me sentí un poco decepcionado y agotado, fue mucho tiempo (habíamos perdido la cuenta) y cada moneda que metíamos, alimentaba una falsa ilusión para nosotros. Decidimos que usaríamos la mitad de la plata para ir a comer un día y la otra mitad (esto sonará increíble) la metimos nuevamente en la otra alcancía. Yo me ofrecí a cambiar las monedas, ya que cerca de mi trabajo queda un banco, el cual no revelare su nombre. A la semana siguiente, fui al banco, conociendo de antemano un par de las condiciones que exigen estos establecimientos para hacer dichos cambios. Llegue muy ilusionado, y cuando me acerque a la ventanilla, la señorita cajera me miro con lástima y me dijo: “Con mucho gusto señor, pero déjeme preguntarle, ¿tiene usted su cuenta inscrita en esta sucursal?, porque nosotros no entregamos plata en efectivo cuando son cambios, solo consignamos, y solo lo hacemos a cuentas que están inscritas en la sucursal” Para resumir la historia, la sucursal donde tengo mi cuenta inscrita queda lejos de mi lugar de trabajo y cerca de mi casa, no tiene horarios extendidos y solo cambian monedas en horarios en los que solo podría estar en la oficina. Conclusión, (consejo de la cajera de dicho banco) vaya y las cambia en la tienda de la esquina.
Llame a mi novia (Alejandra) a contarle la noticia y me dijo que podíamos pedirle a alguno de sus padres para que nos cambiaran las monedas, sin embargo había que tomar medidas y de forma urgente. No era posible que unas condiciones chimbas nos fueran a truncar los sueños. Entonces pensamos en hacer un ahorro un poco más sistémico y completamente controlado, íbamos a empezar a ahorrar en billetes. Hicimos el siguiente calculo: si un año tiene 53 semanas, y cada uno de nosotros aportaba $10,000 semanales a la recolecta, al final del año tendríamos un poco más de un millón de pesos. Se nos regocijó el alma y no dando más espera hicimos arreglos y contactos necesarios, y diseñamos el contenedor que consideramos nos iba a ayudar a tener nuestros sueños intactos y lo que posteriormente se iba a convertir en un proyecto bellísimo. Después de una larga espera tuvimos nuestra primera cajita, que llevaba una ranura por donde íbamos a introducir los billetes. Sin embargo, la creatividad no se quedó ahí, y vimos una oportunidad para mostrarle a la gente que el ahorro debería ser una acción sería y controlada, y no una actividad inestable determinada por la suerte y la fortuna (y digo esto porque para que a uno le den una moneda de $500 hay que contar con mucha fortuna). Partimos de la idea que la gente adopta como ritual el hecho de ahorrar para cumplir un sueño, un sueño compartido, individual, a corto o largo plazo; y que este ritual implicaba una acción de sacrificar un poco cada día para al final recoger con creces este ahorro. Y así nació todo, con el slogan de “En billetes rinde más”, quisimos transformar el hábito de ahorro de la gente. Decidimos que era pertinente la creación de unos personajes con los que la gente sintiera afinidad. Afilamos los lápices y empezamos a crear. Ya definidos los personajes vino el tema del nombre, qué nombre podría llevar, cómo identificaríamos esta comunidad de ahorradores que íbamos a conformar. Necesariamente tenía que ser un nombre que jugara un poco con la picardía de nuestro lenguaje, pero, además era un poco más arriesgado porque implicaba unos personajes. Y lo que ahora se ve tan obvio, en ese tiempo nos llevó varias semanas, hasta que un día, exactamente una noche, íbamos a salir a comer y le dije a mi novia: “tenemos que pasar por un cajero porque me quede sin BILLEGAS" Y fue ahí donde se nos ilumino el bombillito de las ideas; BILLEGAS al ser un apellido muy conocido, iba a ser la insignia de nuestra marca, de nuestro proyecto, la familia BILLEGAS, Alcancía de Billetes. Para no confundirnos con la reconocida marca que lleva este apellido por nombre, decidimos que era BILLEGAS con B de Billete, una expresión que no solo explicaba perfectamente lo que queríamos mostrar, sino que con un sutil juego de palabras nos ayudaba a diferenciarnos, de lo que la fonética no.
BILLEGAS es una colección de alcancías, que en forma de personajes, le ayudará a proteger y cuidar su plata, mientras usted modifica y experimenta con un nuevo habito de ahorro. Debajo de cada BILLEGAS encontrará la posibilidad de bautizar a su personaje (al ser todos parte de la familia BILLEGAS, llevarán este como apellido siempre) poner la intención de ahorro y saber desde cuando empezó a ahorrar.
Las alcancías fueron lanzadas el 28 de marzo del presente año y tuvieron muy buena acogida, más de lo que esperábamos. No llevamos mucho tiempo, y sin embargo es tanta la gente que ha creído en el proyecto que nos anima a seguir adelante y a tomarlo más y más enserio. Lo que empezó con una historia sobre los rituales de ahorro, se esta convirtiendo en una de las experiencias de diseño más satisfactorias de nuestras vidas, a la fecha ya tenemos 40 nuevos BILLEGAS, uno de ellos en Italia, uno próximo a viajar a Chile, otro con posibilidades de cumplir el sueño americano. Hemos hecho contactos con gente de diferentes partes del mundo, varias empresas y fundaciones. Por medio de voz a voz, redes sociales y plataformas como este blog, queremos agradecer a todos los que hasta ahora han apoyado este proyecto.
El mensaje es claro: ahorre en BILLEGAS. !En billetes rinde más!
Twitter: @_BILLEGAS_
Esta historia fue escrita por Santiago De Francisco y Alejandra Arce en el año 2011. Así a medida que pase el tiempo BILLEGAS nos contará la experiencia del ahorro de quienes sean unos verdaderos ahorradores...
Entonces no olvide pedir su Billegas! Hay envíos hacia el exterior y envíos nacionales y desde Bogotá los domicilios son completamente gratuitos.

martes, 3 de junio de 2008

Mejoramiento de los Buses

En un día cualquiera, se me ocurrió olvidar el sistema Transmilenio, para enclaustrarme en estas cajitas de servicio colectivo de Bogotá, que precisamente no transitan por las mismas vias ni cubren las mismas rutas que el bus articulado. Recientemente con las reformas políticas y argumentos económicos se ha visto un aumento en la calidad del transporte público y su cultura en Bogotá, además de haber añadido una mejora en las latas y la decoración gráfica de su imagen exterior y publicidad, han incluido al interior del automotor un sistema de televisión en movimiento, que transmite en directo la programación local y nacional. el modelo está compuesto de dos unidades para la visualización al interior de todo el vehículo. Este novedoso medio implica la instalación de un moderno monitor TFT display device, dentro de los buses a través del cual pueden ser entregados en Virtual Real Time a los pasajeros publicidad, noticias, deportes, hasta pronósticos del estado del clima y otros contenidos de adicionales de interés general.
Éste innovador producto ya se está aplicando en algunas ciudades latinoaméricanas que han prosperado y que cuentan con un presupuesto financiero para esta inversión. En Argentina como un ejemplo, los buses de doble nivel, subtes, y hasta los yates ya aplican el Tv móvil en sus espacios interiores.
El modelo ha sido aplicado únicamente para rutas que no cubren los recorridos troncales del sistema Transmilenio (y vale decir que en Transmilenio si lo aplican) pues en Bogotá aun la movilidad depende de varias subarterias que alimentan las vias principales que aun son bastantes y así no lo crea son de gran recorrido. Sin embargo es un verdadero avance para la toda cultura visual del transporte urbano que se mueve a velocidades impresionantes y que en todos los colombianos ha implicado un sello y una marca popular de toda la vida, del que ninguno puede sentirse menos identificado. Bogotá, bogotá, bogotá!!! Qué orgullo!